Era sábado por la mañana cuando de repente aquel tumulto comenzó a desaparecer poco a poco dejando bajas expectativas de lo que iba a ser aquel maravilloso día. De repente, aquella misma mañana y antes de comenzar la marcha cierta chica con pocos ánimos hizo llegar mediante un SMS su noticia, ¡oh!!! no!, ¡una baja, esto es imposible!, una de las vividoras caía empicada, bueno, que se le va hacer, mala suerte, pensé. Por si era poco no salí de mi asombro cuando otro SMS atterrizo en mi movil haciendome saber que otra de las vividoras no iba a hacer acto de presencia, joder!, fué mi nuevo pensamiento, la fiesta iba en desdenso. No por ello dejamos de seguir hacia adelante, el resto partimos en la búsqueda de aventuras con afán de conseguir nuestro objetivo. La cima de PEÑALARA. Partimos a las 8:50h de la mañana y trás un largo camino en coche, al fin llegamos al inicio del ascenso. ¡Manos a la obra!, nos pusimos en pie y bueno, trás un largo recorrido de unas 2h aprox, por fin llegamos, ¡lo conseguimos!, aquellos tres hombres armados de ganas, buena fé y por supuesto mucho optimismo, consiguieron llegar sin ningún tipo de problemas. "LA CIMA", alli estábamos, increible pero cierto, LIBRES, la verdad es que esa es la palabra, LIBRES de todo, desconectados de todo y por supuestos felices como la sonrilla de un payaso de circo. Un breve descanso, una comidita, unas cuantas fotos y en marcha de nuevo, ¡comienza el descenso!. La verdad más facil y rápido de lo esperado, ahora, eso sí "el freno de manos" siempre echado, jeje…

Unas birritas al pié de la montaña para celebrarlo y en marcha hacia ¡la barbacoa!
No salí de mi asombro cuando todos aquellos que pertenecían a una singular sexta de vividores cayeron inmersos en lo más profundo de de ese famoso virus ambulante. Les hizo perder una tarde de un maravilloso y cálido día de noviembre de 2006 (Que mál), pero por otro lado, frente a esto, es dificil luchar, sólo unos pocos lo conseguimos.  Pues sí, allí estuvimos todos aquellos que pudimos hacer frente al maldito virus. (Una buena vacuna es la solución, ¡"claro, si la conocemos"!, jeje…)
La noche tampoco fué mal, aquí, ya, el resto fue decayendo poco a poco hasta sólo quedar dos de nosotros, bueno, no está mal, ¿no? Alguno más también se hizo ver, pero eso fue todo,tres rondando las tabernas nocturnas en aquel maravillo día que parecía que no iba a terminar. Por supuesto llegó a su fin, a altas horas, pero llego, bueno, esto era de esperar, jejeje. (sería mejor si los días no acabarán, ¿no? sobre todos si son fiesta, jeje…)
 
Una vez más allí estuve.
 
La vida te da sorpresas en todo momento, vivelas, aprovechalas, no las dejes pasar. (Juanlu)