¡Qué decir a este evento! Mucho o poco, jejeje… en cualquier caso las imágenes como en cualquier otra fiesta hablan por sí sólas😀

Este año, la hermandad regalaba una PALETILLA y una caja de vinos, bien, la verdad, por no decir, ¡joder, que bien! No sé como lo hacemos pero en todo evento siempre existe una paleta o un jamón, jejeje… ¡se nota que somos extremeños!

Este año me decidí a ir en el remolque del tractor, si, además adornado de la forma más peculiar que podía existir este día, ni lo imagináis, pero vamos que estos colegas míos "tienen un toque dao" (esto lo diche el Chefo, que por cierto en esta ocasión no vino, ¡que currante el tío!), si, le colocaron unos cuantos preservativos y nos presentamos en el Socorro (plaza de la hermita donse da comienzo el evento) a las 9:15h de la mañana del día 19 de Mayo, en fin, que más decir, sólo que el trabajo dedicado a su decoración fue escaso, por no decir, nulo,😀, no puedo hablar mucho porque no participé😦.

En definitiva un caminito montado en el tractor y "venga cervezas y cervezas", bufff, "que borrachera, la verdad", yo diría que la culpa es del tractor, porque los "rebujitos" en los vasos se derramaban con los golpetazos y la verdad, "mal rollo" así que como acabo de decir, cerveeeeeeezaaaas…..

Camino de dos horitas y al final, ¡zas!, a la encima que teníamos reservada, jejeje… si, vamos que un par de días antes le colocamos unas cuantas de cuerdas al rededor y el un gran telón de plástico negro, ya sabéis, para evitar el sól,😀, que por cierto hizo el que no os podéis ni imaginar, eso sí, algun@s durminieron una pedaza de siesta de hasta tres horas, ¡joder, parecía que no dormían desde hacía tres semanas, para que luego digan que en España no se duerme siesta!

Curioso, pero este año la diversión estuvo algo más tranquila que de costumbre; no hubo caídas de caballos, ni borracheras notables y ni ninguna pelea, raro, la verdad, para que engañarnos, pero por otro lado, como debe ser.

Aunque teníamos la paletilla y la bebida, el estomago necesita más consistencia, ¿no?, pues para eso ya estaban las chicas, que en esta ocasión (como en otras muchas) se portaron de lo mejor, mejor, si, como digo, trajeron desde las casetas de sus famílias el mejor recetario campestre; huevos rellenos, croquetas, tortillas de hasta 12 huevos y por si fuera poco hasta flanes y tartas, bueno todo, la verdad. Hay que agreceder a esas cocineras la merienda de ese día, ¿que haríamos sin ellas?, poco, sin lugar a dudas.

Esta vez, el "Cayeta" quería posar en todas las fotos, ¡vaya tío, más pesao! jeje… claro está, sin contarme yo, 😀

La noche terminó con un sustillo por parte de la "benemérita". Veníamos de regreso hacia el pueblo en tractor, pero eso sí, sin luces (sólo las delanteras) y cuando nos quisimos dar cuenta, teníamos detrás a una carabana de coches larga, larga, larga…. y en primer lugar como digo, "los picolos", ¡que oportunos! pues nada, nos paran a mitad de camino, dan paso a todos los coches y nos echan una charla de mil demonios, nadie decía nada, todos callados, jejeje… al final nos escoltan hasta el pueblo y bueno, nos dejaron ir, sólo con aquel sermón de turno, ¡que se le va a hacer!, ¡eso sí, nos lo teníamos merecido! no nos engañemos.

 

Saludos para todos y recuerdos a los asistentes

Juanlu